Josef Schulz
Hallen blau-grün, (2001), 100 x 150 cm, © Josef Schulz
Josef Schulz es un “fotógrafo” de bodegas y fábricas – edificios industriales algo trillados que nadie podría considerarlos como arquitectonicamente interesantes. Estos edificios son producidos en masa por todo el mundo, construidos a través de procesos industriales, con los mismos planos y programas. Sus exteriores no dicen nada de los usos que ahí ocurren, sus fachadas varían solo en los materiales – todos ellos prefabricados, como bloques de cemento, latas corrugadas y otros materiales baratos.
Josef Schulz no intenta exponer esta arquitectura de alguna forma sino que quiere aventurarse en un análisis crítico de su apariencia. El simplemente usa sus fotos para estudiar la gramática de su oficio. Schulz empieza por tomar fotos normales de las estructuras industriales y las instalaciones de almacenaje con placas fotográficas de gran tamaño. Luego procesándolas digitalmente, las fotografías análogas son “limpiadas” de los detalles que puedan describir algún lugar o parte de entorno de los edificios. Cualquier indicio del tamaño, los usuarios, tiempo o lugar de los edificios ha sido completamente removido.
Naturebenen, (2002), 100 x 136 cm, © Josef Schulz
La realidad física de las construcciones es cambiada de tal forma que parecieran ser renders buscando la perfección. Schulz de enfoca en las formas y colores reduciendo las estructuras a formas simples. Le da un énfasis particular a la imagen: que se convierten así en partes dominantes del cuadro. Los edificios así se asemejan a una arquitectura de juguete; que de pronto parecen ser una buena contraparte de si mismos.

Form #14, (2004), 120 x 160 cm, © Josef Schulz
El usa este tipo de proceso para eliminar la brecha entre la realidad fotografiada y la pintada, para poder de alguna forma optimizar la imagen. Al mismo tiempo, él invierte el proceso fotográfico al reducir las estructuras físicas a su forma conceptual de diseño, de la fotográficamente “real” hacia la originalmente “virtual”. Schulz así opta por una aproximación que es diametralmente opuesta a los que producen imágenes digitales- tratando de renderizar fotos artificiales con tal de que parezcan lo más real posible.
Form #21, (2007), 120 x 160 cm, © Josef Schulz
El espectador queda de alguna forma confundido: tiende a reconocer partes que parecen ser autenticas pero no es capaz de distinguir si fueron objetos realmente capturados por la cámara o si fueron generadas por un proceso digital. Haciendo esto, Josef Schulz se separa a si mismo de la “objetividad” de la fotografía y muestra imágenes que son la construcción del poder visual de la imaginación del artista.
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