Tres árboles artificiales fueron la propuesta ganadora que presentaron el 2008 los arquitectos chilenos Emilio Marín y Claudio Magrini para un concurso, llamado por el Ministerio de Obras publicas para una intervención urbana en las afueras de Santiago.
Recientemente ha terminado la construcción y el montaje de la obra, conformada por pilares, ramificaciones y casetas que pretenden ser una pieza de arte pero a la vez un entorno útil para los pájaros que circundan el lugar.