Antes de ser mundialmente conocida por el proyecto de Diller+Scofidio, the high line representaba un sueño. Una iniciativa de una organización sin fines de lucro llamada Friends of the High Line, creada en 1999 para evitar la demolición de la infraestructura e incentivar las posibilidades de reutilización como un parque público.
The High Line fue creada en 1930 como parte de un plan, que veía a la línea elevada como el término de las congestiones en el distrito industrial de Manhattan. Ya en 1980, el cambio en las actividades industriales de la isla hicieron la High Line obsoleta.
La siguiente serie de imágenes denominada “Walking in the high line” fué gracias a una petición de la organizacion comunitaria al fotografo Joel Sternfeld en el año 2000.
El resultado es un trabajo increíble que muestra un paisaje natural, considerable parte de la periferia o de la degradación de la ciudad, pero evidentemente no es eso. Representa un lugar único, como un reclamo de la naturaleza al apropiarse de las infraestructuras como en la pelicula I’m a Legend, un espacio hibrido entre lo natural y lo artificial.
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